Atención Prehospitalaria en ambientes laborales

Autores/as

Casa Editora; Katherine Astudillo B.; Pablo Bolaños D; Fernando Figueroa Segarra; Nube Flores L; Elvia Hernández; Robert Hoyos C; Cumandá Lituma Yascaribay; Mónica Ordóñez Ríos; Nicolas Adrián Pacheco Bernal; Raúl Pino Andrade; Juan Carlos Salamea Molina; Doris Sarmiento Altamirano; Leonardo Alfredo Serrano Béjar; Cecilia Torres Brito

Palabras clave:

salud, epidemia, atención, laboral

Sinopsis

Ecuador se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad geosísmica del mundo1. La presencia de volcanes activos como el Cotopaxi, Tungurahua, Pichincha, Sangay, Reventador, etc. , el origen volcánico del territorio insular, así como la influencia de la corriente cálida del Niño –fenómeno recurrente que afecta principalmente a las provincias de la Costa ecuatoriana convierten a nuestro país en uno de los de mayor índice de vulnerabilidad sísmica de la región2. Ciertamente, el 80% de la población ecuatoriana está expuesta a desastres de carácter sísmico, generados por 52 fuentes sismo genéticas, 8 de las cuales son calificadas de alto riesgo, el 35% se encuentra asentada en zonas amenazadas por deslizamientos de tierras, inundaciones, flujos de lodo y escombros2. El 30% de la población se encuentra ubicada en los Andes septentrionales ecuatorianos, donde se localiza la mayor concentración de estructuras volcánicas, perte- necientes al periodo cuaternario. El 30% de la población de las regiones del litoral y de la Amazonía y el 15% de la superficie nacional están sujetas a inundaciones periódicas. Además, el 10% de la población se encuentra expuesta a tsunamis y maremotos1,2. El 80% de los establecimientos de salud están ubicados en zonas de alto riesgo y muchos de ellos carecen de planes de mitigación y de emergencia en desastres1,2.

Es imprescindible, entonces, tener en cuenta las posibles consecuencias de estos fenómenos sobre las actividades cotidianas de la población en general, puesto que no se han previsto alternativas viables de atención a víctimas en masa, no existen acciones sostenibles de mitigación de los riesgos y existen problemas de  accesibilidad, saturación hospitalaria y marginalidad respecto a la atención médica. Estas carencias sumadas a los efectos nocivos de los desastres, pérdidas humanas, problemas de morbilidad como epidemias, colapso de estructuras sanitarias, daños a equipos médicos... dan como resultado una comunidad altamente vulnerable a todo nivel.

En este contexto se torna urgente proponer lineamientos que permitan contar con ejes de acción para proteger la vida de los usuarios institucionales (internos y externos), la inversión y la función institucional. Entre estos ejes están la promoción de acciones coyunturales pertinentes para diseñar infraestructuras apropiadas que hagan frente a los eventos adversos y forjar equipos de trabajo que coadyuven en la consecución del objetivo institucional planteado.

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Publicado

April 29, 2022

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Detalles sobre esta monografía

doi

10.33324/ceuazuay.223.191