Salud y Calidad de Vida

Autores/as

Casa Editora
César Hermida Bustos

Palabras clave:

salud, vida, calidad

Sinopsis

Parece haber un cambio de paradigmas que, iniciándose a finales del siglo XX, se definen a inicios de la tercera década del siglo XXI (cuando el mundo vivió una inédita experiencia de confinamiento por la pandemia COVID 19). Los nuevos principios se refieren, para el área andina, a los tres de su propia filosofía: la necesidad de la reciprocidad o solidaridad humana, la práctica de las complementariedades duales que acaben con ciertas dicotomías, y la correspondencia del todo con las partes (el pensamiento complejo). El presente trabajo dará énfasis a la complementariedad dual: la relación hombre, mujer, cuerpo subjetividad, y, dentro de ésta a la de pensamiento sentimiento. En este último caso se estaría llegando al final del predominio del componente cognitivo, que no puede considerárselo solo o independiente de su complemento dual que es el sentimiento.

La humanidad debería reconocer cada vez mejor, primero la relación del mundo de la vida subjetiva con la corporal objetiva biológica del cuerpo humano, como herencia animal, y segundo la relación pensamiento, sentimiento, que es igualitaria. El pensamiento, la razón, el saber, las ideas, la conciencia cognitiva, lo mental, que se ha considerado en la historia desde el aparecimiento de las religiones como producto de un soplo divino de los dioses y ha constituido la enseñanza de libros sagrados, de papiros, de papel y ahora electrónicos, y ha sido la esencia de la enseñanza en escuelas, colegios y universidades desde hace milenios, actualmente demuestra que, mucho de esas capacidades cognitivas, pueden ir pasando al poder de las máquinas, con el desarrollo de la tecnología electrónica o virtual. Este hecho estaría dando paso, obligando, por las circunstancias del mundo, al reconocimiento de su par, el sentimiento, para una complementariedad dual necesaria, porque los dos son la esencia misma de la vida humana subjetiva.

La importancia de lo cognitivo, con los progresos revolucionarios de la tecnología electrónica, se ha tornado relativa. Las máquinas resultaron un recurso extraordinario en cuanto a información y datos, en números, en textos, en imágenes, en sonidos y música. Ver y oír todo lo del mundo se tornó accesible. La tecnología, que va desde lo instrumental de los libros para el conocimiento, lo audiovisual, la literatura, la música, provoca sentimientos y emociones. El poder de las máquinas para una serie de operaciones, resulta más allá de fantástico, increíble. Pero no pueden las máquinas reemplazar a las capacidades corporales, pues pensamiento y sentimiento son inseparables, se basan en recuerdos, conocimientos y afectos que se corresponden con las funciones corporales, volviendo complejas las expresiones y capacidades humanas, creativas e innovadoras. Las máquinas no pueden sentir ni crear más allá de lo que se les alimenta y ordena. La imaginación y la fantasía, y todo lo hermanado con la creación, y con la recreación, los sentimientos y emociones, están protegidos.

 

Publicado

November 30, 2021

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