Arq Uda: Proyectos 2018

Autores

Casa Editora
Cristian Sotomayor Bustos
Universidad del Azuay
Esteban Ayala Alvarez

Sinopsis

Los arquitectos enfrentan problemas críticos de la sociedad, sus respuestas están en relación con su formación, grado de preparación, creatividad, lectura de la realidad y su entorno, de su ideología, sus prácticas, y, sobre todo, de la cultura a la que pertenecen.

Los problemas que deben resolver, en general, en sus prácticas profesionales son tan urgentes que les distraen la mirada sobre lo trascendente y significativo. Es por esto que el tiempo de formación universitaria es tan importante pues, durante ese proceso, los estudiantes pueden especular con libertad, resolviendo lo urgente, lo contingente, pero a la vez planteando posiciones sobre lo importante, lo trascendente, aunado urgencia e importancia.

Es sustancial que el estudio de la arquitectura se centre en la posibilidad de plantear y dar respuesta a utopías, de hecho, la propia arquitectura debería ser siempre concebida dentro de un marco utópico que permita que el objeto, en el devenir, sea un avance. Utopía como poética de las cosas que devela y asombra, que emociona. La utopía, armonía y pertenencia, que busca la unidad entre el espacio y el ser humano, dignificando y embelleciendo la experiencia humana.

Lo importante, también, comprende el hecho que nada debería ser intrascendente en la arquitectura y que esta se debe y pertenece al lugar porque captura el espacio, se apropia del vacío y lo moldea, recorriendo necesariamente, el camino de lo mimético o el de la diferencia, con toda la diversidad de propuestas posibles entre ellos.

Saber que la arquitectura tiene que ser entendida y apropiada, es ineludible, como lo es que la arquitectura es cultura, en tanto que, la cultura es un vínculo a veces visible y otras no, que une a grupos de personas y que expresa formas de pensar y de vivir. La cultura es inherente al ser humano, es todo lo que aportamos individual y colectivamente. La cultura es una construcción permanente, es diversa y dinámica. Nosotros hacemos a la cultura tanto como esta nos hace a nosotros, afecta nuestra percepción y nuestro comportamiento, así como las emociones y hace parte indivisible de nuestras ideas. La cultura a la que pertenecemos condiciona la estructura de nuestro pensamiento. Nos otorga identidad como individuos y como sociedad. Los valores compartidos nos dan un sentido de pertenencia, unen y separan a la vez. Por lo tanto, es importante reconocerla; su conocimiento, en tanto nuestra, a la vez que otras, expande la visión que tenemos del mundo, nos impulsa a fortalecerla y construirla continuamente. Esa consciencia de nuestra riqueza y potencialidad cultural es esencial en el hecho de diseñar arquitectura, de reafirmar procesos o cambiarlos, para abrir nuevos caminos.

Cubierta para Arq Uda: Proyectos 2018
Publicado
May 8, 2019