Los Vestigios de la lengua puruhuá

Autores

Casa Editora
Oswaldo Encalada Vásquez
Universidad del Azuay

Sinopsis

En el año de 1927 Jacinto Jijón y Caamaño publicó Puruhá, contribución al conocimiento de los aborígenes de la provincia del Chimborazo de la República del Ecuador, en dos volúmenes. Este libro, a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo un trabajo fundamental para el conoci- miento de la etnia puruhá, como lo reconoce un autor contemporáneo: Gracias a Jacinto Jijón y Caamaño, la cultura puruhá es una de las mejor es- tudiadas del Ecuador preincaico. (Or- tiz, 20115: 10). Jijón desplegó su intensa y fecun- da investigación en dos áreas que, aparentemente, podrían parecer muy distantes: la arqueología y la lingüística. El resultado fue un es- tudio esclarecedor y profundo. Gra- cias al método comparativo pudo establecer que la lengua puruhá es- taba emparentada con la cañari, en términos de cercanía geográfica; y con el mochica, hablado en el norte peruano. De modo que Jijón y Caa- maño fue el verdadero iniciador de la arqueología lingüística en nuestra patria, el primero en interesarse, de manera orgánica y sistemática en las lenguas aborígenes del país, labor que sería recogida años más tarde en su monumental y hasta ahora no superado El Ecuador interandino y occidental, obra que se publicó en 4 tomos.

Biografía del autor/a

Oswaldo Encalada Vásquez, Universidad del Azuay

En el año de 1927 Jacinto Jijón y Caamaño publicó Puruhá, contribu- ción al conocimiento de los aborígenes de la provincia del Chimborazo de la República del Ecuador, en dos volúmenes. Este libro, a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo un trabajo fundamental para el conocimiento de la etnia puruhá, como lo reconoce un autor contemporáneo: Gracias a Jacinto Jijón y Caamaño, la cultura puruhá es una de las mejor es- tudiadas del Ecuador preincaico. (Or- tiz, 20115: 10). Jijón desplegó su intensa y fecunda investigación en dos áreas que, aparentemente, podrían parecer muy distantes: la arqueología y la lingüística. El resultado fue un estudio esclarecedor y profundo. Gra- cias al método comparativo pudo establecer que la lengua puruhá estaba emparentada con la cañari, en términos de cercanía geográfica; y con el mochica, hablado en el norte peruano. De modo que Jijón y Caamaño fue el verdadero iniciador de la arqueología lingüística en nuestra patria, el primero en interesarse, de manera orgánica y sistemática en las lenguas aborígenes del país, labor que sería recogida años más tarde en su monumental y hasta ahora no superado El Ecuador interandino y occidental, obra que se publicó en 4 tomos. Los autores que vinieron después, cuando se ocuparon científicamen- te de la lengua puruhá, se nutrieron de las hipótesis de Jijón. Nosotros también hemos intentado un esbozo de una arqueología lingüística sobre el puruhá un intento por reconstruir la prehistoria de un pueblo mediante las palabras que lograron sobrevivir-, y hemos tomado algunas ideas de Jijón y hemos relegado otras, por las razones que se podrán conocer a lo largo del presente trabajo. En 1802 Humboldt habría visto un manuscrito en lengua puruhá: Uno de los caciques de Licán escribió una historia en puruhá la que fue traducida al español por uno de sus descen- dientes, manuscrito que vio Humbodt, en 1802 en poder de Leandro Zapla, curaca de dicho pueblo. (Jijón, 1927: 186). Cfr. 2.7 Si algún día se llegara a descubrir este manuscrito, así como el catecismo que debió escribir el sacerdote Gabriel de Minaya (v. 3.5) podríamos tener alguna base sólida y definitiva para el conocimiento del puruhá; por lo pronto casi todo se mueve dentro del campo de las teorías, apuntaladas con unas pocas certezas. Como dice Jijón: Es, pues, posible que un día u otro se encuentre un texto en puruhá; mientras tanto, para rastrear el carácter de esta lengua solo disponemos de nombres geográficos y apellidos indígenas. (Jijón, 1927: 186).

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Publicado
March 15, 2021
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